IU-Podemos denuncia que el nuevo pliego amplía superficies sin reforzar plantilla y advierte de una posible privatización encubierta del servicio

Zonas verdes Toledo: IU alerta de precarización del contrato
Las zonas verdes Toledo se enfrentan a un riesgo de degradación por las «deficiencias» del nuevo pliego del Servicio de Limpieza, Conservación y Mantenimiento de Zonas Verdes y Arbolado Viario, según ha denunciado el concejal de Izquierda Unida-Podemos en el Ayuntamiento de Toledo, Txema Fernández. El edil sostiene que el contrato incrementará el gasto municipal en 1,5 millones de euros anuales sin traducirse en mejoras laborales ni en un refuerzo de la plantilla que atiende parques y jardines de la ciudad.
Según informa La Tribuna de Toledo, Fernández considera «difícil» entender por qué el equipo de Gobierno no ha incluido la obligación de ampliar la plantilla más allá de los 68 trabajadores y trabajadoras que serán subrogados, pese al notable incremento del área de trabajo. «El contrato va a suponer un gasto de 1,5 millones de euros más al año que no se va a traducir en mejoras laborales», denuncia el concejal, «porque hay más superficie pero se trabajará con las mismas manos, es decir, vamos a precarizar este servicio público».
Más metros, mismos operarios en las zonas verdes Toledo
De acuerdo con los datos recogidos por La Cerca, la superficie ajardinada incluida en el nuevo pliego pasa de 1.300.000 a 1.368.000 metros cuadrados, un aumento de 65.000 m². A ello se suman cerca de un millar de árboles adicionales y una superficie de desbroce de casi 1,7 millones de metros cuadrados, 226.000 m² más que en el contrato anterior, cuando estos trabajos se contrataban de forma independiente.
«¿Para qué queremos tener un inventario digital de las plantas de la ciudad si el personal con el que vamos a mantener y cuidar nuestras zonas verdes difícilmente va a poder llegar a realizar el trabajo?», se pregunta Fernández, quien matiza que el incremento presupuestario responde a la subida de precios y no a la ampliación de personal. El pliego, subraya, deja en un mero «dispondrá del personal necesario» el requisito sobre los medios humanos con los que debe contar la adjudicataria, sin obligar a nuevas contrataciones. Como ya contamos en Zonas verdes de Toledo: 14,7 millones para su cuidado, la cuantía del contrato ha suscitado debate desde su tramitación.
Fiscalización, herbicidas y fuentes ornamentales
El portavoz municipal también critica que el equipo de Gobierno se «desentiende» del cumplimiento del contrato. Así lo recoge Torrijos Today, que señala la desaparición de la Comisión de Seguimiento y la falta de concreción sobre la empresa externa que asumirá las labores de fiscalización. «Ya nos demostraron en septiembre de 2023 que este equipo de Gobierno privatiza los servicios públicos sin importarle el grado de cumplimiento de las condiciones de los contratos», reprocha Fernández, que recuerda el rechazo de una moción para crear una comisión permanente de seguimiento.
La información difundida por TuToledo incide además en dos puntos que preocupan al grupo municipal: el pliego sigue sin prohibir expresamente el uso de herbicidas químicos y reduce el mantenimiento de las fuentes de beber y ornamentales, que pasan de 61 a 54. IU-Podemos considera que ambos cambios apuntan a un retroceso en la calidad ambiental del espacio público.
Riesgo de privatización total
Fernández asegura que su grupo se mantendrá «vigilante» para evitar que el Gobierno local caiga en la tentación de degradar progresivamente el servicio municipal de parques y jardines hasta acabar privatizándolo al 100%. Recuerda que la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) a 1 de enero de 2026 contemplaba una plantilla municipal de 48 trabajadores, cifra que espera se respete «en su integridad». En este contexto, el grupo ya había propuesto recuperar la gestión pública directa de zonas verdes y parques infantiles antes de la caducidad del anterior contrato, el pasado 31 de agosto.
El debate se produce en paralelo a otras actuaciones municipales sobre arbolado urbano en Toledo, y refleja la creciente preocupación ciudadana por el modelo de gestión del patrimonio verde de la ciudad, un activo clave para la biodiversidad y la calidad de vida.
