Un estudio de la Universidad de Sevilla y la de Bari demuestra que rehabilitar calles, cubiertas y arbolado amplía el confort térmico en los hogares sin aire acondicionado.

Sombra urbana: la fórmula para bajar el calor en casa
La sombra urbana, junto a pavimentos claros y una mayor cobertura arbórea, se consolida como la fórmula más eficaz para rebajar la temperatura dentro de los hogares sin encender el aire acondicionado. Así lo confirma un estudio científico de la Universidad de Sevilla, desarrollado en colaboración con la Universidad de Bari (Italia), que ha analizado el comportamiento térmico de las viviendas en el barrio sevillano de El Tiro de Línea.
Según informa EFE Verde, las intervenciones en calles, cubiertas, pavimentos o jardines permiten ampliar en más de tres horas el confort térmico en el interior de las casas durante el verano. El trabajo, dirigido por el profesor Miguel Ángel Campano Laborda, del grupo ArqWellness LAB del Instituto Universitario de Arquitectura y Ciencias de la Construcción (IUACC), conecta por primera vez la escala urbana con la doméstica en una misma metodología.
Sombra urbana y mitigación pasiva: hasta 12 ºC menos en el suelo
El equipo modeló el estado actual del barrio y lo comparó con un escenario de mejora realista basado en estrategias de mitigación pasiva: cubiertas altamente reflectantes, pavimentos claros, mayor proporción de suelo permeable y aumento de la cubierta arbórea. Como recoge Infobae, estas medidas no requieren consumo energético y logran un 14 % más de horas de confort en verano sin reformar el interior de los edificios, con el consiguiente ahorro en la factura eléctrica.
De acuerdo con Sevilla Actualidad, la sombra de los naranjos, tan característica de la ciudad, es capaz de reducir entre 8 y 12 ºC la temperatura del pavimento, mientras la Temperatura Radiante Media (MRT) baja entre 4 y 6 ºC bajo la copa. «En un escenario de aumento de la frecuencia e intensidad de olas de calor, estas diferencias adquieren una relevancia creciente», advierte Campano en declaraciones difundidas por la Fundación Descubre.
Un caso práctico: vivienda de 1942 sin aislamiento
La simulación se aplicó a una vivienda representativa del barrio, situada en la segunda planta de un edificio de 1942, sin aislamiento térmico y con ventilación cruzada. Según los resultados publicados por Teleprensa, la intervención urbana redujo hasta 2 ºC la temperatura exterior y más de 1 ºC la media interior a lo largo del verano.
«Es con el aire del barrio con el que se ventilan y refrescan las casas durante la mayor parte del día», subrayan los autores, recogidos por EFE Verde. De ahí la importancia de intervenir en el espacio público para reducir el estrés térmico dentro de las viviendas, especialmente en barrios de origen social donde vive población vulnerable que no puede costear la climatización continua.
No todas las soluciones sirven por igual
La investigación matiza que no todas las medidas producen los mismos efectos. Los pavimentos de alta reflectancia reducen la absorción de radiación, pero pueden aumentar la exposición a la radiación reflejada si no se combinan con arbolado que dé sombra al peatón, un aspecto también destacado por Infobae y Sevilla Actualidad. En cambio, el arbolado protege directamente frente a la radiación solar y mejora la sensación térmica hasta en ocho grados en las horas más cálidas, según un trabajo previo del mismo equipo.
El estudio cuenta con la colaboración del grupo RNM-130 de Botánica Sistemática y Aplicada de la Universidad de Córdoba, el proyecto europeo Horizon EU EDIAQI, la iniciativa Urbanew EMC3 con el Ayuntamiento de Sevilla y el programa Forever Green impulsado junto al Real Betis. En la línea del refuerzo de la infraestructura verde de las ciudades, en Toledo también se avanza en esta dirección, como ya contamos en la plantación de 600 árboles y 14.000 arbustos o en el nuevo contrato de zonas verdes.
La conclusión de los autores es clara: adaptar los barrios al calor extremo exige atender tanto a los edificios como al espacio público. Un mensaje especialmente urgente para los desarrollos residenciales construidos en la segunda mitad del siglo XX en España y el sur de Europa, obsoletos en eficiencia energética y muy expuestos a las olas de calor que se avecinan.
