El Parlamento Europeo rechaza las objeciones y abre la puerta a prohibir los perdigones de plomo en toda la UE tras un periodo transitorio de siete años.

Bandada de aves acuáticas en migración sobre un humedal durante el atardecer otoñal.
El plomo en la munición tiene los días contados en Europa: el Parlamento Europeo rechazó el pasado 8 de octubre las dos objeciones que pretendían frenar la nueva restricción de los perdigones de plomo en la caza y el tiro deportivo. Con esta votación queda despejada la adopción final de una norma largamente esperada por las organizaciones conservacionistas.
Qué aprobó el Parlamento Europeo
Según informa MaltaToday, las objeciones fueron presentadas por los grupos ECR y Patriots for Europe. Una de ellas ya había sido rechazada esa misma semana en la comisión de Medio Ambiente (ENVI) del Parlamento. La restricción, tramitada en el marco del reglamento europeo REACH sobre sustancias químicas, prohíbe el plomo en la munición de caza y de tiro deportivo en toda la UE, también fuera de los humedales, y se aplicará igualmente en el Espacio Económico Europeo e Irlanda del Norte.
La norma contempla un periodo transitorio de siete años. Una vez concluido, serán las autoridades nacionales las encargadas de hacerla cumplir.
De los humedales a todo el territorio
España fue pionera en esta materia: prohibió desde 2001 la munición de plomo en humedales Ramsar y otros humedales protegidos, y desde febrero de 2023 la restricción rige en los humedales de toda la Unión. Como explica SEO/BirdLife, la nueva regulación extiende ahora la protección al resto del territorio, donde hasta ahora los perdigones podían seguir utilizándose.
Las cifras de la contaminación por plomo
Los datos que recoge MaltaToday dibujan la dimensión del problema:
- Unas 44.000 toneladas de plomo entran cada año en el medio ambiente europeo por la caza, el tiro deportivo y la pesca.
- Se atribuyen al plomo cerca de un millón de muertes anuales de aves y la amenaza a 92 especies.
- Se podrían proteger unos 135 millones de aves vulnerables.
- Alrededor de un millón de niños de la UE están potencialmente expuestos al plomo.
SEO/BirdLife recuerda que las aves confunden los perdigones con pequeñas piedras que ingieren para facilitar la digestión, y cita la estimación de la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) de que la intoxicación por munición mata a alrededor de un millón de aves al año en Europa. A ello se suman la contaminación de suelos y aguas y la presencia de fragmentos de plomo en la carne de caza destinada al consumo humano.
Reacciones: «un paso importante», pero no el final
Mark Sultana, director ejecutivo de BirdLife Malta, afirmó que la prohibición «ha ended years of debate on one of the most persistent forms of lead poisoning in Europe», es decir, ha puesto fin a años de debate sobre una de las formas más persistentes de intoxicación por plomo en Europa (cita recogida por MaltaToday).
Desde SEO/BirdLife, Juan Carlos Atienza, responsable de la Unidad de Incidencia para la Transición Verde, calificó la decisión de «una magnífica noticia para la conservación de las aves y para la salud de las personas». Aun así, advirtió de que el acuerdo «ya había sufrido importantes rebajas durante la negociación» y de que habrá que esperar siete años para su plena aplicación: «Celebramos el avance conseguido, pero no podemos considerarlo el final del camino».
La asignatura pendiente: las balas de caza mayor
La principal carencia del acuerdo es la exclusión de las balas de plomo, usadas sobre todo en la caza mayor. Aunque suponen un volumen de contaminación mucho menor que los perdigones, al impactar se fragmentan y dejan partículas de plomo en los restos de las piezas abatidas, que pueden ser ingeridos por aves carroñeras y rapaces.
El problema es especialmente relevante en España, que alberga algunas de las poblaciones de aves necrófagas más importantes de Europa. Un estudio de 2024 del IREC y del IDAEA-CSIC documentó plomo en numerosas rapaces, con concentraciones que podían alcanzar niveles letales, y una investigación de 2025 halló partículas de plomo en el 9,5 % de las egagrópilas de buitre leonado examinadas. Para Atienza, «el siguiente paso tiene que ser eliminar también el plomo de las balas de caza».
La organización recuerda que el Plan Estratégico Estatal del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad a 2030, aprobado en 2022, preveía una normativa antes de 2025 para eliminar progresivamente el plomo en la caza mayor y, como muy tarde en 2030, en la caza menor y el tiro deportivo. Por ello pide al Gobierno acelerar la sustitución sin esperar a agotar los periodos transitorios comunitarios. Para entender el impacto de estas amenazas sobre la fauna, también puede leerse nuestro reportaje sobre las aves migratorias y su travesía otoñal por España.
Un paso que se completará en una década
La votación evita el bloqueo de la medida y consolida un avance de décadas de trabajo científico y conservacionista. La plena eliminación del plomo en la munición, incluidas las balas y los aparejos de pesca, sigue siendo el objetivo de BirdLife International y sus socios europeos.
