Pinos exóticos del hemisferio sur crecen más rápido

Un estudio del IEB de Chile publicado en Nature desafía una idea clásica de la ecología vegetal.

Pinos exóticos del hemisferio sur crecen más rápido
Pinos exóticos del hemisferio sur crecen más rápido

Los pinos exóticos del hemisferio sur crecen hasta cuatro veces más rápido que sus poblaciones de origen y, contra todo pronóstico, resisten mejor la sequía. Así lo concluye un nuevo estudio liderado por el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) de Chile y publicado en la revista Nature, que pone en tela de juicio una de las ideas más aceptadas en la ecología vegetal: que una planta no puede crecer deprisa y, a la vez, tolerar el estrés hídrico.

Según informa EFEverde, las coníferas plantadas fuera de su área de distribución natural en el hemisferio sur muestran una mayor resistencia y resiliencia frente a la falta de agua. “Su crecimiento se vio menos afectado por la falta de agua” y tenían “una mayor capacidad para recuperarse tras esos episodios”, detalla el trabajo recogido por la agencia.

Por qué los pinos exóticos crecen más y aguantan la sequía

El equipo, encabezado por el Dr. Alex Fajardo (IEB y Universidad de Talca), junto a la Dra. Frida I. Piper y la Dra. Claudia Reyes-Bahamonde, y con la colaboración de una red de investigadores de diez países, analizó los anillos de crecimiento de nueve especies de coníferas de la familia Pinaceae —todas nativas del hemisferio norte, como el pino radiata, el ponderosa, el contorta y el silvestre—. De acuerdo con Phys.org y ABC Color, el estudio abarcó 192 emplazamientos repartidos por América, Europa, África y Oceanía, incluyendo poblaciones autóctonas y exóticas.

El ancho de los anillos anuales, estrechamente ligado al clima, reveló tasas de crecimiento hasta cuatro veces superiores en las poblaciones del sur. El hallazgo más llamativo, subrayan los autores, es que esa velocidad no venía acompañada de una menor tolerancia a la sequía, como cabría esperar.

El equipo también encontró diferencias fisiológicas que ayudan a explicar el fenómeno. Los árboles que crecen fuera de su área natural presentaban mayores concentraciones de reservas de carbono, los llamados hidratos de carbono no estructurales, asociadas a una mayor capacidad para afrontar periodos de estrés hídrico. Además, la firma isotópica del carbono apuntaba a una fotosíntesis sostenida incluso en condiciones de escasez de agua, según recogen Infobae y ABC Color. En la investigación participa también la Universidad de Almería (UAL), según medios almerienses.

Una posible explicación: sin enemigos naturales

Una de las hipótesis que manejan los investigadores es la ausencia de enemigos naturales en los territorios de introducción. Al no verse atacadas por plagas o herbívoros propios de su hábitat original, estas coníferas no alteran su crecimiento ni su balance de carbono, lo que les permitiría destinar más recursos a acumular reservas y crecer.

No es una solución mágica frente al cambio climático

Pese al atractivo de los resultados, el propio IEB advierte de que estos datos no convierten la reforestación con especies exóticas en una solución general a la crisis climática. Su introducción puede tener repercusiones sobre la biodiversidad de los ecosistemas autóctonos.

De hecho, algunas de las coníferas estudiadas son especies invasoras en el hemisferio sur. Es el caso del pino contorto, cuya expansión más allá de las plantaciones supone “un problema de conservación para los ecosistemas autóctonos de la región de Aysén, en Chile”, recuerda el instituto. El equilibrio entre productividad forestal y protección de la flora nativa sigue siendo, por tanto, un desafío abierto.

Este tipo de investigaciones dialoga con los grandes debates actuales sobre gestión del territorio y naturaleza, como el que abordamos al hablar del plan de restauración que España enviará a Bruselas o de las iniciativas de arbolado urbano en Toledo. Comprender cómo responden los árboles al estrés hídrico resulta clave en un contexto de sequías cada vez más frecuentes.

El estudio completo puede consultarse en la revista Nature y en las informaciones difundidas por EFE Verde, Phys.org, ABC Color e Infobae.

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