El Gobierno remite a la Comisión Europea su proyecto para recuperar ecosistemas, mientras los ecologistas reclaman más ambición y transparencia.

Plan de restauración: España lo envía a Bruselas para 2027
El plan de restauración de la naturaleza que España ha diseñado ya está en manos de la Comisión Europea. El Gobierno remitió el 31 de agosto de 2026 su proyecto de Plan Nacional de Restauración de la Naturaleza, un documento que, en cumplimiento del Reglamento (UE) 2024/1991, contempla medidas para recuperar ecosistemas terrestres, costeros, marinos, fluviales, urbanos y agrarios, según informó el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco).
De acuerdo con el comunicado difundido por el Miteco y recogido por EFE Verde, el reglamento europeo establece por primera vez «objetivos jurídicamente vinculantes» para los Estados miembros dirigidos a recuperar los ecosistemas degradados y mejorar su estado de conservación.
Según detalla La Moncloa, el proyecto se elaboró mediante la coordinación de las distintas administraciones con competencias en la materia y un proceso de participación pública que incluyó reuniones con casi 500 entidades, además de una consulta ciudadana —abierta del 21 de enero al 31 de marzo de 2026— que recibió 26.543 aportaciones.
Qué recoge el plan de restauración por ecosistemas
Entre las principales actuaciones figuran las previstas para los Tipos de Hábitats de Interés Comunitario (THIC), con propuestas de restauración sobre 9.475 kilómetros cuadrados y medidas para recuperar el hábitat de cerca de 200 especies de interés comunitario, tal y como recoge también Infobae.
En los ecosistemas marinos, el plan prevé actuar sobre 288 kilómetros cuadrados antes de 2030 y otros 12,3 para el «restablecimiento del hábitat de fanerógamas marinas». En los ecosistemas de agua dulce, contempla mejorar el estado de los ríos, recuperar su conectividad y eliminar barreras artificiales, con el objetivo de recuperar unos 65 kilómetros de ríos de flujo libre y más de 120 kilómetros cuadrados de llanuras aluviales antes de 2030.
La propuesta también aborda los ecosistemas urbanos, con medidas municipales para «evitar la pérdida neta de espacios verdes y cobertura arbórea» —más de 200 kilómetros cuadrados de actuaciones antes de 2030—, en la línea de los esfuerzos locales que como ya contamos en Toledo con la plantación de nuevo arbolado urbano. En materia agraria se plantean medidas para mejorar la biodiversidad, conservar elementos del paisaje y recuperar poblaciones de polinizadores, mientras que los ecosistemas forestales contarán con actuaciones para reforzar «su biodiversidad, estructura y naturalidad» frente al cambio climático y los incendios. El proyecto incorpora, además, el objetivo europeo de plantar 3.000 millones de árboles, con una primera estimación para España de unos 3,5 millones.
Los próximos pasos hasta septiembre de 2027
La remisión del documento inicia ahora la fase en la que la Comisión Europea analizará el texto y podrá formular observaciones antes de su aprobación definitiva. El plan final tendrá que convertirse en el «marco de referencia» para aplicar en España las obligaciones europeas y deberá remitirse antes del 1 de septiembre de 2027.
«La presentación del proyecto supone así un nuevo paso en el compromiso de España con la recuperación de los ecosistemas y la conservación de la biodiversidad», concluyó el ministerio, que subrayó que permitirá «avanzar de manera coordinada en la restauración de los hábitats deteriorados y en la mejora de su resiliencia frente al cambio climático».
Ecologistas reclaman más ambición al plan de restauración
No todas las valoraciones han sido positivas. Ecologistas en Acción y Juventud por el Clima exigieron al Gobierno que publique el plan y advirtieron de que presenta una «ambición muy limitada» y con «importantes lagunas de conocimiento y transparencia». En un comunicado conjunto denunciaron la falta de «participación real» y aludieron a «repetidas reuniones sin acceso a la información técnica necesaria para poder realizar aportaciones de fondo».
Según Ecologistas en Acción, España ha pasado de ser uno de los Estados que defendió con mayor firmeza el reglamento europeo a presentar un proyecto que «a tenor de los datos publicados» parte de una ambición limitada. Como ejemplo, señalan que en el ámbito marino se actúa sobre menos del 1 % de la superficie marina estatal y que los 65 kilómetros de ríos de flujo libre previstos quedan lejos de los 3.000 kilómetros que fija la propia Estrategia Nacional de Restauración de Ríos. La organización también critica el «bloqueo autonómico» y que el borrador siga sin ser público, a diferencia de países como Portugal u Holanda.
«El próximo año debe servir para corregir el rumbo hacia una restauración de la naturaleza que ponga en el centro la vida humana y no humana», concluyeron las organizaciones.
El debate anticipa un año decisivo en el que el Ejecutivo deberá afinar objetivos y transparencia antes de la entrega definitiva del plan a Bruselas.
