La Diputación de Toledo recepciona las obras del recinto de Polán, que se convertirá en el único de Castilla-La Mancha para ver linces en semilibertad.

Lince ibérico: El Borril abrirá su nuevo hábitat este otoño
El lince ibérico tendrá muy pronto un nuevo hogar en la provincia toledana. La Diputación de Toledo ha recepcionado las obras del hábitat destinado a esta emblemática especie en la finca El Borril, en el municipio de Polán, culminando así la construcción de un espacio que permitirá incorporar al felino más amenazado del mundo a la labor de educación ambiental y conservación que desarrolla la institución provincial, según informa La Cerca.
La instalación abrirá sus puertas al público a lo largo del otoño, tal y como adelanta El Digital de Castilla-La Mancha. Con su apertura, El Borril se convertirá en la única instalación de Castilla-La Mancha donde poder observar ejemplares de lince ibérico en un entorno natural en condiciones de cautividad.
Un recinto de 1.560 metros cuadrados para el lince ibérico
De acuerdo con los datos publicados por elDiario.es Castilla-La Mancha y Castilla-La Mancha Media (CMM), la Diputación de Toledo ha destinado 400.000 euros a la construcción del nuevo hábitat, que ocupa una superficie total de 1.560 metros cuadrados, de los que 1.028 corresponden a la zona de exhibición.
El recinto cuenta con un cerramiento perimetral de 4,5 metros de altura y un observatorio-mirador dotado de grandes cristales que permitirá contemplar a los animales con la mínima interferencia posible. La instalación incorpora, además, criterios de accesibilidad para personas con movilidad reducida, un aspecto que la convierte en un espacio abierto a todos los públicos.
Dos ejemplares llegados desde Cáceres
Los dos primeros linces —un macho y una hembra— llegarán en las próximas semanas y proceden del Centro de Cría del Lince Ibérico de Zarza de Granadilla, en Cáceres (Extremadura), integrado en el programa de conservación ex-situ de la especie. Este programa ha sido decisivo en la recuperación de un felino que llegó a estar al borde de la extinción y cuya población se ha multiplicado en la última década gracias a la cría en cautividad y las reintroducciones.
La diputada de Medio Ambiente, Agricultura y Ganadería de la Diputación de Toledo, Marina García, subrayó la importancia del proyecto. “La recepción de las obras nos permite afrontar ya la última etapa de un proyecto muy importante para El Borril”, afirmó, en declaraciones recogidas por elDiario.es.
Un impulso para el Aula de Naturaleza
La llegada de los linces dará un nuevo impulso al Aula de Naturaleza de El Borril, ampliando sus posibilidades como espacio de divulgación, sensibilización y educación ambiental. La finca se consolida así como un referente de la conservación de la biodiversidad en la provincia, sumando el mayor atractivo faunístico de la región a su ya consolidada oferta didáctica.
El nuevo equipamiento se enmarca en la apuesta de la provincia por el patrimonio natural, en línea con otras iniciativas de fomento del turismo de naturaleza como las rutas de fauna en los Montes de Toledo. Con esta actuación, la Diputación busca acercar al ciudadano una especie protegida convertida en símbolo del éxito de la conservación en la península ibérica, al tiempo que refuerza el mensaje sobre la necesidad de proteger los ecosistemas mediterráneos que le dan cobijo.
La fecha exacta de apertura al público se anunciará en las próximas semanas, una vez los dos ejemplares se adapten a su nuevo entorno en la finca toledana.
