La Orden 76/2026 introduce el Índice de Propagación Potencial para calibrar diariamente el riesgo en montes y arbolado, con pleno impacto en los espacios…

Incendios forestales 2026: CLM lanza el IPP y endurece las normas
Los incendios forestales en Castilla-La Mancha afrontan el verano 2026 con el marco normativo más exigente de las últimas dos décadas. La Junta ha activado, mediante la Resolución de 22 de junio de 2026 del Director General de Prevención y Extinción de Incendios Forestales, las restricciones estacionales derivadas de la Orden 76/2026 —aprobada el 26 de mayo por la Consejería de Desarrollo Sostenible—, que sustituye a la regulación vigente desde 2006. La reforma trae consigo el Índice de Propagación Potencial (IPP), un sistema de alerta diaria que calibra con precisión sin precedentes qué actividades pueden realizarse en los montes, espacios naturales y su zona de influencia, con impacto directo en los valiosos ecosistemas forestales de la provincia de Toledo.
El Índice de Propagación Potencial (IPP), nueva arma contra los incendios forestales
El IPP es el núcleo técnico de la reforma. Según detalla el portal oficial INFOCAM de la Junta de Castilla-La Mancha, este índice mide diariamente la intensidad, el desarrollo previsible y la dificultad de extinción que un incendio forestal podría alcanzar en un lugar y un momento concretos. Para calcularlo, el sistema combina factores meteorológicos —temperatura, humedad relativa y velocidad del viento— con el estado de la vegetación y la sequía acumulada en el suelo. El resultado se traduce en cinco niveles de riesgo: azul (bajo), verde (moderado), amarillo (alto), naranja (muy alto) y rojo (extremo).
Esta modulación diaria representa un salto cualitativo respecto a la normativa anterior, que limitaba las actividades exclusivamente en función de la época del año, sin tener en cuenta la climatología real de cada jornada. La oportunidad de la reforma no podría ser más clara: según informó El Español / El Digital Castilla-La Mancha el 24 de junio, los bomberos forestales de la región coinciden en que «los incendios forestales son más virulentos; será un verano difícil en Castilla-La Mancha», subrayando la urgencia de una actualización normativa que llega justo a tiempo.
Épocas de peligro y prohibiciones en los montes de Toledo este verano
La Orden 76/2026, tal y como recoge en detalle El Digital de Albacete en su cobertura del 24 de junio, establece cuatro períodos de riesgo a lo largo del año que condicionan toda actividad en el medio natural:
- Peligro bajo: del 1 de enero al 30 de abril y del 1 de noviembre al 31 de diciembre.
- Peligro medio: mayo, octubre y Semana Santa.
- Peligro alto: del 1 al 30 de junio y del 1 al 30 de septiembre.
- Peligro extremo: del 1 de julio al 31 de agosto.
Durante los períodos de peligro alto y extremo —que abarcan desde junio hasta finales de septiembre—, queda totalmente prohibido encender fuego a cielo abierto en el medio natural, en terrenos forestales y en la denominada zona de influencia forestal: una franja protegida de hasta 400 metros alrededor de los montes. Dicha franja abarca cultivos periféricos, caminos rurales y áreas recreativas próximas al bosque. En el caso de Toledo, esta restricción afecta de forma directa a los Montes de Toledo, al Parque Nacional de Cabañeros, a las riberas arboladas del Tajo y a los sotos y dehesas del sur y occidente provincial, algunos de los ecosistemas con mayor biodiversidad de la Península.
Las barbacoas quedan igualmente restringidas entre junio y septiembre. Solo se permiten en estructuras cerradas que dispongan de al menos un 70 % de cierre perimetral, tejado completo y chimenea con sistema de retención de chispas. En períodos de riesgo bajo o medio, las barbacoas en zonas habilitadas podrán utilizarse únicamente si el IPP del día no resulta elevado y el viento no supera los 20 km/h de media (30 km/h en rachas máximas).
La norma también incorpora prohibiciones permanentes durante todo el año, con independencia del nivel de riesgo vigente: está vetado arrojar colillas u objetos en combustión al medio natural, quemar restos vegetales sin autorización expresa de la administración y circular con vehículos a motor fuera de las pistas autorizadas en terreno forestal.
Impacto en el arbolado toledano frente a los incendios forestales
Los ecosistemas forestales de la provincia de Toledo —con los Montes de Toledo como emblema ecológico, junto a las dehesas del sur provincial, los sotos fluviales del Tajo y sus afluentes serranos, y los pinares y encinares del corredor de La Jara— se verán directamente beneficiados por este endurecimiento normativo. La nueva regulación impone restricciones más estrictas sobre el uso de maquinaria agrícola y forestal cuando el IPP alcanza niveles muy altos o extremos, reduciendo el riesgo de ignición accidental en las horas y los días más críticos. Preservar el arbolado autóctono —encinas, quejigos, alcornoques, fresnos y chopos— frente a los incendios forestales es también preservar la biodiversidad y los servicios ecosistémicos que estos bosques prestan a toda la comunidad autónoma.
La Consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, salió al paso de las críticas del sector agrario y defendió la norma afirmando que «somos conscientes de la importancia del verano para los agricultores y sus tareas», asegurando que la nueva regulación logra compatibilizar las necesidades del campo con la protección de los ecosistemas forestales durante los días de mayor riesgo.
Excepciones para la actividad agrícola: cosecha y maquinaria bajo el IPP
La regulación contempla un régimen de excepciones específico para el sector agrícola, especialmente sensible en las semanas de recolección estival. Se permite la cosecha de leguminosas, oleaginosas, plantas aromáticas y forrajeras en verde incluso en situaciones de riesgo elevado. Para el cereal, la siega y el empacado pueden continuar bajo determinadas condiciones —previo cumplimiento de una declaración responsable— en parcelas situadas en la zona de influencia forestal que superen las cinco hectáreas. Según recoge la resolución publicada por Noticias Jurídicas, la nueva norma amplía en cinco veces las zonas donde la cosecha de cereal puede realizarse sin restricciones especiales respecto a la normativa que lleva aplicándose desde 2006. En caso de riesgo extremo (IPP rojo), solo se autorizan intervenciones de emergencia y trabajos imprescindibles en infraestructuras críticas.
Con el período de peligro extremo a apenas unos días de iniciarse —el 1 de julio marca el inicio de la fase más crítica del calendario—, los gestores de espacios naturales, los agricultores y los ciudadanos de Toledo y de toda Castilla-La Mancha deberán consultar diariamente el nivel IPP en el portal INFOCAM antes de planificar cualquier actividad en el medio natural. La Orden 76/2026 y su resolución de activación representan el mayor cambio en la gestión del riesgo de incendios forestales de la región en veinte años, y su correcta aplicación será determinante para la conservación del patrimonio forestal toledano en el verano más vigilado de la última generación.
