El Gobierno regional presume en Naturama de 589.350 hectáreas protegidas, mientras 2026 acumula más de 1.300 incendios y la caza arranca con nuevo reglamento.

Avistamiento de ciervo macho durante excursión de ecoturismo en la berrea otoñal.
Los espacios naturales de Castilla-La Mancha suman ya 114 áreas protegidas y 589.350 hectáreas, el 7,3 % del territorio regional. Así lo expuso el viceconsejero de Medio Ambiente, José Almodóvar, el 2 de octubre en la XXXII Naturama, la Feria de la Naturaleza y el Medio Ambiente de Cuenca, según recoge MiCiudadReal.es. La cifra importa a Toledo, porque su provincia comparte buena parte de esa red, desde los Montes de Toledo hasta el valle del Tajo.
Qué dijo el Gobierno regional en Naturama
Almodóvar puso en valor el impulso del Ejecutivo de Emiliano García-Page a la conservación. Citó como ejemplos la Serranía de Cuenca, el sitio de Hosquillo y el Monumento Natural del Río Cuervo, y describió la red con una frase que resume el mensaje: “114 áreas protegidas con 589.350 hectáreas que representan el 7,3 por ciento del territorio del conjunto de la región”. La misma información aparece en Cuadernos Manchegos.
El dato conviene leerlo con perspectiva. Un 7,3 % del territorio es una cobertura significativa, pero no garantiza por sí sola la salud de los hábitats. Lo que determina su estado es la gestión diaria: vigilancia, prevención de incendios, control de especies invasoras y uso público ordenado.
Incendios: “el mayor enemigo” de los espacios naturales
El viceconsejero calificó los incendios forestales como “el mayor enemigo al que se enfrenta nuestro medio natural”. Los números de 2026 que facilitó muestran por qué:
- Más de 1.300 incendios en la región en lo que va de año.
- Unas 41.500 hectáreas afectadas.
- El 84 % de los fuegos se sofocó en fase inicial.
- En la provincia de Cuenca, 240 incendios, 230 contenidos como conatos y 74 hectáreas de superficie forestal afectada.
Que ocho de cada diez fuegos se apaguen en sus primeros minutos indica que el dispositivo de extinción funciona. Aun así, la superficie quemada recuerda que unos pocos incendios grandes pesan más que cientos pequeños. Para Toledo, con extensas manchas de monte mediterráneo y dehesa, la prevención sigue siendo prioritaria. Sobre las nuevas tecnologías de vigilancia hablamos en nuestro artículo sobre cómo FireSat detecta incendios forestales desde satélites.
Caza y conservación: nuevo reglamento desde el 8 de octubre
Almodóvar defendió la caza como una actividad que puede compatibilizar el aprovechamiento cinegético con la conservación de la biodiversidad y los hábitats. Recordó que el nuevo Reglamento de caza de Castilla-La Mancha acaba de publicarse y que la temporada general arranca el 8 de octubre, según el relato de la citada cobertura de Cuadernos Manchegos. Las fuentes consultadas no coinciden del todo en el día exacto de publicación en el DOCM (2 o 3 de octubre), por lo que conviene consultar el texto oficial.
En Toledo, donde la caza mayor y menor tiene un peso económico notable en los Montes y en las fincas de dehesa, la norma será seguida con atención por cazadores, propietarios y ayuntamientos. Su impacto sobre los espacios naturales dependerá de cómo se apliquen los planes de gestión y los cupos en cada coto.
Cómo disfrutar de los espacios naturales este otoño
La parte más amable del balance es el uso público. Según elDiario.es Castilla-La Mancha, el programa “Vive tu Espacio” ofrece unas 40 actividades gratuitas hasta el 30 de octubre en los siete parques naturales de la región y otras áreas protegidas. Incluye rutas interpretadas, talleres familiares, jornadas de limpieza, paseos en bicicleta, observación de aves, micología y una salida semi-nocturna.
Octubre es además mes de paso de aves migratorias por los humedales manchegos, un fenómeno que ya repasamos en el gran éxodo otoñal de aves que cruza España. Quien quiera un plan cercano a Toledo puede combinar observación de grullas y rapaces con una ruta por el monte.
Lo que queda por vigilar
El balance oficial deja tres preguntas abiertas para los próximos meses: si la superficie protegida se traduce en recursos de gestión suficientes, si la prevención de incendios reduce las hectáreas quemadas el año que viene y si el nuevo reglamento de caza refuerza de verdad la conservación. Los espacios naturales no se miden solo en hectáreas, sino en la calidad de sus hábitats y en la implicación de quienes viven en ellos.
“El mayor enemigo al que se enfrenta nuestro medio natural”, en palabras de José Almodóvar sobre los incendios forestales (cita recogida por MiCiudadReal.es).
Para Toledo, la conclusión práctica es doble: aprovechar la agenda otoñal para conocer su patrimonio natural y exigir que la protección sobre el papel llegue al terreno con medios, vigilancia y transparencia.
