La II edición de los Premios Luz Verde, organizada por WWF y Onda Cero en el Real Jardín Botánico CSIC, reconoce seis iniciativas frente al cambio climático…

II edición de los Premios Luz Verde en el Real Jardín Botánico del CSIC, presidida por las más altas autoridades de Medio Ambiente, Ciencia y Comunicación. (Img.: GenIA)
Los Premios Luz Verde celebraron el pasado 19 de mayo de 2026 su II edición en un escenario tan simbólico como el Real Jardín Botánico del CSIC de Madrid, reuniendo a los máximos responsables de medio ambiente, ciencia y comunicación para reconocer seis iniciativas ejemplares en materia de sostenibilidad y lucha contra el cambio climático.
Impulsados por WWF España y Onda Cero, estos galardones —conducidos por el periodista y embajador de LUZ VERDE Roberto Brasero— recibieron en esta segunda convocatoria un total de 102 candidaturas, evaluadas por un jurado de 12 miembros especializados en medio ambiente y ciencia. La ceremonia contó con la presidencia del secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán; la secretaria general de Investigación, Eva Ortega; el consejero delegado de Atresmedia, Javier Bardají; el director general de Onda Cero, Ramón Osorio; la directora general del Agua, Dolores Pascual; y el presidente de WWF en España, Antonio Lucio.
Los Premios Luz Verde reconocen seis proyectos de impacto ambiental real
La gala distribuyó sus reconocimientos en tres categorías temáticas —TIERRA, AGUA y AIRE— más una mención especial, poniendo en valor proyectos que demuestran que la transición ecológica es posible desde lo local y lo concreto.
Categoría TIERRA: bioeconomía forestal en los Pirineos
El premio en la categoría TIERRA recayó en la Fundació Catalunya La Pedrera por su proyecto Bio For Piri, una iniciativa de bioeconomía forestal en los Pirineos que combina la gestión sostenible del bosque para reducir el riesgo de incendios con la revitalización de las economías rurales. El modelo, diseñado para ser replicable en otros territorios, fue destacado por el jurado como referente en la integración de la conservación ambiental con el desarrollo socioeconómico.
Categoría AGUA: custodia fluvial y participación ciudadana
En la categoría AGUA, el galardón fue para AEMS Ríos con Vida y su iniciativa Adopta un río Palancia, que combina restauración ambiental, participación ciudadana y gobernanza colaborativa para recuperar uno de los ríos más afectados por la presión humana en la Comunidad Valenciana. El proyecto destaca por convertir a los vecinos en protagonistas activos de la custodia fluvial de su entorno natural.
Categoría AIRE: ex aequo entre tres proyectos, dos de ellos vinculados a Toledo
La categoría AIRE fue la más nutrida de la noche, con un ex aequo entre tres iniciativas de naturaleza muy diversa. La Bodega Bosque de Matasnos fue reconocida por su modelo autosuficiente basado en energías renovables, aplicado a la descarbonización del sector vitivinícola. Pero fueron los dos proyectos restantes los que más resonaron en el ámbito toledano: la Red Alimenta, una iniciativa comunitaria de Toledo que combate el desperdicio alimentario desde la raíz, y la Red de vencejos de Toledo, que trabaja por la conservación de esta emblemática especie urbana al tiempo que promueve la reducción del uso de plaguicidas en el entorno de la ciudad. Ambos proyectos refuerzan el papel de Toledo como referente en acción climática comunitaria.
Mención Especial: resiliencia frente al fuego en Navarra
El Ayuntamiento de Legarda, en Navarra, recibió una mención especial por el proyecto AdáptaTe, una propuesta comunitaria de adaptación climática surgida tras un incendio devastador que arrasó parte de su territorio. La iniciativa fue valorada por el jurado como modelo de resiliencia colectiva para municipios rurales vulnerables ante los efectos del cambio climático.
El Real Jardín Botánico CSIC, escenario de los Premios Luz Verde y “oasis de cultura ambiental”
La elección del Real Jardín Botánico del CSIC como sede de la gala no fue fortuita. Según informa el propio Real Jardín Botánico CSIC, el secretario de Estado Hugo Morán calificó el espacio de “oasis de cultura ambiental”, subrayando su valor simbólico en un contexto social en el que la contracultura frente al cambio climático y la biodiversidad gana terreno. La dirección del jardín, por su parte, destacó que estos reconocimientos convierten el espacio en una “plataforma de referencia” para visibilizar proyectos con impacto tangible en la transición ecológica.
Los trofeos entregados durante la ceremonia fueron obra de la artista Iría Martínez, quien los elaboró con materiales reciclados —concretamente, redes de pesca recuperadas del mar—, convirtiendo cada galardón en un símbolo material de la filosofía que impregna los Premios Luz Verde: que la creatividad y la sostenibilidad pueden y deben ir de la mano.
Una convocatoria que crece y consolida su referencia en el panorama ambiental español
Con 102 candidaturas recibidas en su segunda edición y el respaldo institucional de las más altas instancias del Gobierno y del mundo empresarial de la comunicación, los Premios Luz Verde consolidan su posición como uno de los reconocimientos ambientales más relevantes del panorama español. La alianza entre WWF y Onda Cero aspira a hacer de estos galardones un catalizador que inspire a ciudadanos, empresas y administraciones a actuar con la urgencia que exige la emergencia climática.
Desde Toledo hasta los Pirineos, desde los ríos valencianos hasta las bodegas de Castilla, los proyectos galardonados envían un mensaje claro: la transformación ecológica no es una utopía, sino una suma de compromisos reales que ya están cambiando el territorio.
