Carófitos en humedales: el CSIC crea la primera base genética

El Real Jardín Botánico y la Fundación Global Nature lanzan el primer catálogo genético de plantas acuáticas de los humedales ibéricos, financiado por el…

Carófitos en humedales: el CSIC crea la primera base genética
Carófitos en humedales: el CSIC crea la primera base genética

Los carófitos de los humedales ibéricos cuentan por primera vez con un archivo genético de referencia. El Real Jardín Botánico de Madrid (RJBM-CSIC) y la Fundación Global Nature han culminado un proyecto pionero que da lugar a la primera base de datos de biodiversidad y secuencias genéticas de carófitos y otras plantas acuáticas de los humedales de la península ibérica, una herramienta que promete transformar la manera en que los científicos estudian y conservan estos frágiles ecosistemas.

Carófitos en humedales: qué son y por qué son clave para la conservación

Los carófitos son algas macroscópicas que habitan en aguas dulces o ligeramente salobres. Según recoge El Diario de Madrid, son considerados excelentes bioindicadores del estado ecológico de los ecosistemas acuáticos: su presencia o ausencia permite evaluar la calidad del agua, el grado de naturalidad de los humedales y detectar de forma temprana posibles alteraciones ambientales. Los briófitos acuáticos, por su parte, son plantas sin raíces, tallos ni hojas verdes que absorben agua y nutrientes mediante filamentos, igualmente valiosas para el seguimiento ecológico.

La ausencia hasta ahora de un repositorio genético específico para estas especies había limitado la capacidad de identificación rápida y precisa en campo. Este proyecto, financiado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), llena ese vacío con una metodología innovadora que combina ecología ambiental, taxonomía clásica y técnicas moleculares de DNA Barcoding (códigos de barras de ADN), tal y como detalla Diario Siglo XXI.

Más de 100 individuos catalogados pertenecientes a 25 especies

El trabajo de campo ha permitido recoger, secuenciar y catalogar material genético de más de 100 individuos pertenecientes a 25 especies distintas: 17 de carófitos y 8 de briófitos acuáticos, según los datos publicados por Diario Siglo XXI el 3 de julio de 2026. Cada muestra ha sido asociada a un código de barras de ADN, una herramienta que facilita la identificación molecular de especies incluso cuando sus características morfológicas no permiten distinguirlas a simple vista.

Los humedales seleccionados para el muestreo representan algunos de los ecosistemas de mayor valor ecológico de la península ibérica, según informa EFEverde:

  • El Parque Nacional de Doñana (Andalucía)
  • La Laguna de la Nava (Ávila)
  • El Parque Natural del Marjal de Pego-Oliva (Valencia-Alicante)
  • El Parque Natural de la Albufera de Valencia
  • Los humedales de las Campiñas y Vegas del Guadalquivir
  • Las Chorreras del Río Cabriel (Cuenca, Castilla-La Mancha)

La inclusión de Las Chorreras del Río Cabriel —Lugar de Interés Comunitario en Castilla-La Mancha— pone de relieve la importancia de los espacios naturales de interior en la conservación de la biodiversidad acuática regional, una dimensión que cobra especial urgencia en un contexto en que, como hemos analizado en Toledo Natura, todas las comunidades autónomas suspenden en materia de biodiversidad en 2026.

Una biblioteca genética abierta a la ciencia y a la gestión ambiental

La investigadora del RJBM-CSIC, María Martínez Ríos, ha subrayado el alcance de la iniciativa con una declaración recogida por EFEverde y Diario Siglo XXI: «Disponer de una biblioteca genética de referencia constituye un paso fundamental para mejorar el conocimiento de la biodiversidad de los humedales ibéricos». La investigadora añade que las secuencias validadas del sistema «permitirán identificar especies con mayor rapidez y precisión, incluso cuando no sea posible reconocerlas por sus características morfológicas».

Un aspecto especialmente relevante es que la base de datos estará disponible públicamente a través del repositorio DIGITAL.CSIC, lo que la convierte en un recurso accesible tanto para la comunidad científica como para los gestores de espacios naturales, según publica Diario Siglo XXI. Este enfoque de ciencia abierta maximiza el impacto del proyecto y permitirá que los datos sean utilizados en monitoreos ambientales, planes de gestión y evaluaciones de impacto en toda la geografía peninsular.

Un punto de partida para ampliar el mapa genético de los humedales ibéricos

Lejos de ser un proyecto cerrado, tanto el Real Jardín Botánico como la Fundación Global Nature conciben esta base de datos como el inicio de una línea de investigación a largo plazo. Según informa El Diario de Madrid, los responsables del proyecto señalan que el objetivo es ampliar progresivamente la cobertura taxonómica y geográfica del catálogo genético, incorporando nuevas especies y poblaciones procedentes de otros humedales ibéricos aún no representados.

En un contexto de presión creciente sobre los ecosistemas acuáticos —por la sobreexplotación hídrica, la contaminación difusa y los efectos del cambio climático—, contar con herramientas de diagnóstico genético rápido y fiable como esta base de datos resulta esencial para la toma de decisiones en conservación. Los carófitos de los humedales ibéricos, silenciosos centinelas de la calidad del agua, podrán ser ahora identificados con una precisión sin precedentes.

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