Bosque terapéutico: Mata do Bussaco, pionero en la Península

El enclave portugués de Mealhada logra la certificación internacional que lo sitúa como el cuarto del mundo con este sello

Bosque terapéutico: Mata do Bussaco, pionero en la Península
Bosque terapéutico: Mata do Bussaco, pionero en la Península

El primer bosque terapéutico reconocido oficialmente en la Península Ibérica se encuentra en Portugal. Se trata de la Mata Nacional do Bussaco, un enclave forestal de 105 hectáreas situado en el municipio de Mealhada (distrito de Aveiro), que el pasado 17 de julio de 2026 obtuvo la certificación otorgada por el Healing Forest – International Certification Office, vinculado a la International Society of Forest Therapy (ISFT), con validez hasta 2031.

Según informa EFE Verde, este espacio, impulsado hace cuatro siglos por los Carmelitas Descalzos, alberga «una de las mejores» colecciones dendrológicas de Europa, con cerca de 250 especies de árboles y arbustos, incluida «la mayor concentración de adernos del mundo». Entre sus ejemplares destacan secuoyas, pinos, robles y eucaliptos, mientras que su fauna reúne más de 150 especies de vertebrados: herrerillos, pájaros carpinteros, aves de rapiña, zorros, salamandras y tritones.

¿Qué es un bosque terapéutico y por qué lo es la Mata do Bussaco?

El Gabinete Internacional de Certificación explica en su web que este sello reconoce aquellas áreas forestales capaces de «contribuir positivamente en el tratamiento de enfermedades y mitigar el grado de discapacidad derivado de ellas». En el caso portugués, los estudios científicos han validado sus efectos beneficiosos para combatir el estrés y facilitar la relajación.

El presidente de la Fundação Mata do Buçaco, Gonçalo Breda Marques, precisó en declaraciones a EFE que el bosque «fue sometido a una auditoría científica rigurosa por este gabinete internacional, en la que fueron validadas la calidad del aire, la densidad botánica, la acústica y la existencia de infraestructuras y accesibilidad adecuadas para prácticas de salud».

Como recoge Xataka Magnet, la certificación exige además protección frente al ruido y el viento, espacios para ejercicios de relajación y programas de bienestar diseñados con criterios científicos. Para conseguirla, la Fundação Mata do Buçaco y la agencia Destinature aplicaron un plan estratégico que incluyó la erradicación de plantas exóticas invasoras y el diseño de circuitos con distintos niveles de esfuerzo para garantizar la accesibilidad, según publicó Euronews el 27 de julio de 2026.

Un recorrido guiado de dos kilómetros

La Fundación ha trazado un itinerario de cerca de 2 kilómetros que los visitantes recorren acompañados por un guía certificado según las pautas de la ISFT. «Es un recorrido estudiado, o sea, no tiene grandes inclinaciones, también tiene sitios para descansar, relajarse…», ejemplificó Breda Marques, quien añadió que el guía ayuda a fomentar la «sensibilidad» ante la naturaleza.

Visitar la Mata permite, en sus palabras, «bajar el ritmo» y «valorar lo que es más importante», una experiencia que rompe con el día a día de una población que vive «en un mundo muy acelerado». En un contexto de creciente interés por el turismo de naturaleza accesible, la propuesta se suma a la tendencia de los llamados «baños de bosque» de origen japonés.

Cuarto bosque terapéutico del mundo

La Mata do Bussaco no es solo pionera en la Península, sino también el cuarto bosque terapéutico reconocido en el mundo, junto con Benediktinerstift (Austria) y los alemanes de Lahnstein y Bad Nauheim, según detalla El Mercurio Digital. Declarado Monumento Nacional en Portugal, el bosque conserva ejemplares plantados desde 1880 y ya cuenta con estudios que avalan sus efectos beneficiosos contra el estrés.

«Es un gran orgullo saber que estamos posicionados de esa forma, pero implica aquí una gran responsabilidad en los cuidados que vamos a tener que tener con el bosque para mantener su lado primitivo y que no haya un exceso de carga» en el número de visitantes, planteó Breda Marques.

En los primeros días de agosto de 2026, la Mata ya ha registrado un aumento notable de visitantes respecto a años anteriores, un repunte que sus responsables atribuyen directamente al reciente reconocimiento internacional. La conservación de espacios naturales protegidos emerge así como un modelo a seguir también para otros ecosistemas peninsulares interesados en unir salud pública y biodiversidad.

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