Basuraleza en carreteras: alerta por incendios este verano

El Proyecto LIBERA advierte de que colillas, vidrios y envases arrojados desde los vehículos multiplican el riesgo de incendios forestales durante la operación salida

Basuraleza en carreteras: alerta por incendios este verano
Basuraleza en carreteras: alerta por incendios este verano

La basuraleza en carreteras se ha convertido en uno de los principales factores de riesgo ambiental del verano en España. Así lo advierte el Proyecto LIBERA, impulsado por SEO/BirdLife en alianza con Ecoembes, que coincidiendo con la operación salida ha lanzado un llamamiento a los conductores para que no arrojen residuos por la ventanilla ni los abandonen en cunetas, arcenes y áreas de descanso.

La organización recuerda que, según datos de la Dirección General de Tráfico recogidos por medios especializados, durante julio y agosto se prevén cerca de 94 millones de desplazamientos de larga distancia por las carreteras españolas. Un volumen de tráfico que, unido a las altas temperaturas y a la sequedad de la vegetación, convierte cualquier residuo abandonado en un potencial detonante de catástrofes ambientales.

Por qué la basuraleza en carreteras aumenta el riesgo de incendios

De acuerdo con la información difundida por SEO/BirdLife, el 83,80% de los siniestros forestales en España tienen origen humano, ya sea por accidente, negligencia o intencionalidad, según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). El mismo organismo cifra en más del 8% los incendios directamente relacionados con colillas mal apagadas, un dato que también recoge Prensa Mercosur.

Cada colilla contiene, además, más de 400 sustancias tóxicas que se filtran al suelo y a los cursos de agua. Pero el peligro no se limita al tabaco: según explica Ecoticias, los restos de vidrio pueden concentrar los rayos solares y provocar el conocido «efecto lupa», mientras que los aerosoles expuestos durante horas al calor pueden llegar a explotar y generar nuevos focos de ignición.

Como ya contamos en nuestra cobertura sobre incendios forestales en Castilla-La Mancha, la prevención es la principal herramienta para reducir la superficie arrasada cada campaña.

Un impacto que no desaparece al salir por la ventanilla

«Durante la operación salida, millones de personas atraviesan espacios naturales en sus desplazamientos. Queremos recordar que ningún residuo desaparece al lanzarlo por la ventanilla: permanece en el entorno, afecta a la biodiversidad y puede generar riesgos tan graves como los incendios forestales», subraya Miguel Muñoz, coordinador del Proyecto LIBERA en SEO/BirdLife. El responsable ha llegado a advertir que «las cunetas se han convertido en vertederos invisibles», en declaraciones recogidas por medios sectoriales.

El problema tiene también un componente estadístico: se estima que el 53% de los residuos peligrosos localizados en el entorno de las vías proceden de conductores y un 23% de peatones. En este sentido, Eliezer Sánchez, responsable de Comunicación del Proyecto LIBERA en Ecoembes, insiste en que «pequeños gestos marcan una gran diferencia» y que evitar que un residuo termine en la naturaleza «es una acción sencilla que ayuda a proteger los ecosistemas».

Inundaciones, fauna y seguridad vial

Los efectos de la basuraleza no se limitan al fuego. Tal y como recuerda Corresponsables, la acumulación de plásticos y envases en cunetas obstruye los sistemas de drenaje, reduce la capacidad de evacuación del agua y agrava el impacto de lluvias torrenciales e inundaciones. A ello se suma la contaminación de suelos y acuíferos por sustancias peligrosas arrastradas por las precipitaciones.

La presencia de residuos en la calzada también supone un riesgo directo para la fauna silvestre y para la seguridad de conductores, ciclistas y peatones.

Cómo colaborar frente a los puntos negros

Para implicar a la ciudadanía, LIBERA mantiene activo un formulario en el que cualquier persona puede notificar los denominados puntos negros de basuraleza: emplazamientos con grandes acumulaciones de residuos cuya retirada requiere la intervención de las administraciones. La colaboración vecinal, insisten desde la organización, resulta clave para aliviar la presión sobre unos espacios naturales especialmente vulnerables en verano.

El mensaje final del proyecto es claro: guardar los residuos hasta encontrar un contenedor adecuado es un gesto mínimo con un enorme impacto positivo sobre los ecosistemas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio