Ecología y distribución: El quejigo (Quercus faginea) es autóctono de la región mediterránea occidental y destaca por su gran plasticidad ecológica, siendo capaz de habitar tanto en climas continentales extremos como en zonas de influencia mediterránea, siempre que disponga de un mínimo de humedad. Prefiere los suelos calizos y frescos.
Papel ecológico: Juega un papel crucial en la contención de la erosión y en la biodiversidad forestal. Sus bellotas constituyen un recurso alimenticio vital para la fauna silvestre y el ganado.
Usos etnobotánicos: Su madera, densa y dura, ha sido históricamente valorada en la construcción civil, la carpintería y como excelente combustible para la producción de carbón vegetal.
Porte: Árbol de porte medio a grande, con copa amplia y redondeada y tronco derecho de corteza grisácea, gruesa y agrietada, que puede alcanzar entre 15 y 20 metros de altura.