Origen e invasividad: Especie originaria del centro y este de Norteamérica, ampliamente naturalizada en Europa y otras regiones templadas. Está considerada planta invasora en muchos ecosistemas por su agresiva multiplicación mediante rebrotes de raíz.
Ecología: Fija nitrógeno atmosférico gracias a la simbiosis con bacterias del suelo, lo que le permite colonizar terrenos degradados y empobrecidos.
Usos: Especie de gran valor apícola, productora de la apreciada miel de acacia. Su madera es dura, elástica y muy resistente a la pudrición. Las flores son comestibles y se consumen tradicionalmente en algunas regiones europeas.
Toxicidad: Todas las partes de la planta —especialmente corteza, raíces y semillas— son altamente tóxicas para el ser humano y el ganado, debido a fitotoxinas como la robina y la fasina. Las flores constituyen la única parte considerada segura para el consumo.