Distribución geográfica: originaria del este y centro de China; ampliamente naturalizada y cultivada en regiones de clima templado, mediterráneo y oceánico de Europa, América del Norte y Asia.
Rusticidad: considerada una de las palmeras más resistentes al frío del mundo, capaz de tolerar heladas de hasta –15 °C sin daños graves.
Ecología y cultivo: prospera en suelos fértiles, húmedos y bien drenados, tanto a pleno sol como en semisombra; aunque tolera el viento, las ráfagas fuertes y secas pueden desgarrar el limbo foliar, por lo que se recomienda ubicarla en zonas resguardadas.
Morfología del estípite: tronco único, sin ramificaciones, densamente cubierto de fibras marrones y restos de vainas foliares que le confieren gran resistencia mecánica y climática.
Usos etnobotánicos: las fibras de la vaina foliar han sido empleadas tradicionalmente en artesanía para la elaboración de cuerdas, esteras, sombreros y tejidos; la especie tiene también un valor ornamental destacado en paisajismo de climas fríos.