Rusticidad: Especie muy resistente a los fríos invernales, aunque requiere veranos prolongados y cálidos para la maduración óptima de sus frutos.
Usos etnobotánicos y gastronómicos: Su extraordinaria riqueza en pectina y azúcares la convierte en la materia prima por excelencia para la elaboración de jaleas, mermeladas y el tradicional dulce de membrillo.
Uso en fruticultura: Cydonia oblonga desempeña un papel fundamental como patrón de injerto (portainjertos) para los perales, contribuyendo a mejorar la calidad del fruto y a controlar el vigor vegetativo del árbol injertado.
Origen y distribución: Especie originaria de la región del Cáucaso, ampliamente naturalizada y cultivada en las zonas templadas de Europa, Asia y América.