Syringa vulgaris es un arbusto caducifolio o pequeño árbol de la familia Oleaceae, originario de los Balcanes, que alcanza entre 3 y 7 metros de altura con porte ramificado desde la base y corteza grisácea que se agrieta con la madurez. Es ampliamente cultivada en todo el mundo como especie ornamental por sus vistosas panículas de flores tubulares, intensamente perfumadas, que brotan en primavera en tonos lila, púrpura, blanco o rosado según el cultivar. Su gran rusticidad y resistencia a climas templados y fríos, junto con su notable valor en perfumería, la convierten en una de las especies arbustivas ornamentales más populares de los jardines de zonas templadas.