Conocida comúnmente como espino de fuego o pyracantha roja, es un arbusto perenne originario de Europa y Asia. Destaca por sus ramas espinosas, hojas verdes brillantes y abundantes racimos de pequeñas flores blancas en primavera, seguidas de llamativos frutos rojos en otoño e invierno. Es muy valorada en jardinería como seto ornamental y barrera de seguridad debido a su densidad y espinas.