Distribución y ecología: Subespecie vinculada al ámbito mediterráneo occidental, especialmente abundante en la Península Ibérica y el norte de África. Prefiere ambientes termo-mediterráneos, tolera bien la sequía estival y es sensible a las heladas intensas. Se desarrolla óptimamente en suelos bien drenados y con plena insolación.
Valor cultural e histórico: Elemento vegetal identitario de los jardines de la Aljafería de Zaragoza y de la Alhambra de Granada, donde el célebre Patio de los Arrayanes le debe su nombre. Su uso ornamental en jardines andalusíes y mediterráneos es milenario.
Usos etnobotánicos: En medicina tradicional y perfumería se aprovechan sus propiedades antisépticas y astringentes. En gastronomía, los frutos y las hojas se emplean en la elaboración de licores artesanales y en la aromatización de carnes. Toda la planta emana un intenso aroma balsámico al ser estrujada, debido a su abundancia en aceites esenciales.