Llamada Sófora, es un árbol caducifolio que puede alcanzar un tamaño considerable, utilizado en parques. Sus hojas son compuestas imparipinnadas. Se distingue por su floración tardía (julio-agosto) con flores blanco-amarillentas. El fruto es una legumbre cilíndrica colgante, con un estrangulamiento marcado entre las semillas.