La Guardia Civil investiga también el destino de otros 15 animales dados de baja el año anterior.

Perros de rehala en condiciones de abandono dentro de una instalación deteriorada en La Jara.
La Guardia Civil ha detenido a un hombre de 40 años como presunto responsable de maltrato de animales domésticos y abandono continuado, después de localizar 14 perros muertos en los habitáculos de una rehala de la comarca toledana de La Jara. Así lo recogen Infobae (agencias), CLM24, Noticias de Álava y Castilla-La Mancha Media.
Un aviso ciudadano destapó el caso
La investigación arrancó a mediados de septiembre. Según Infobae, un ciudadano alertó a una patrulla de la Unidad de Protección de la Naturaleza (Uprona) de la Guardia Civil de Talavera de la Reina de que había visto varios perros inmóviles dentro de las instalaciones de la rehala.
Los agentes acudieron al lugar y encontraron los 14 perros muertos en sus recintos, que permanecían cerrados y sin comida ni agua. Los animales presentaban distintos estados de descomposición y los guardias civiles no hallaron ningún ejemplar con vida.
Un túmulo de huesos calcinados y un microchip
Al inspeccionar el resto de la parcela, los agentes identificaron un túmulo de huesos calcinados. Según la información difundida por el instituto armado, en ese punto el detenido se deshacía de los cadáveres, que quemaba en una hoguera junto a restos de basura.
Entre las cenizas, los investigadores detectaron la lectura del microchip de uno de los perros. Ese hallazgo permitió relacionar los restos con un animal de titularidad del hombre y fue clave para llegar hasta él. Tras las gestiones oportunas, la Guardia Civil identificó al propietario de las instalaciones.
Los veterinarios oficiales de la Oficina Comarcal Agraria (OCA) de Belvís de la Jara levantaron acta de lo encontrado, un documento que acompaña a las diligencias remitidas a la autoridad judicial.
Detenido y a disposición judicial
Las comprobaciones practicadas terminaron con la detención del presunto autor, que no tenía antecedentes por hechos similares. Se le imputan los delitos de maltrato de animales domésticos y abandono continuado, y fue puesto a disposición del Tribunal de Instancia de Talavera de la Reina. Conviene recordar que se trata de una imputación y que corresponde a los tribunales determinar su responsabilidad.
Otros 15 perros dados de baja: la investigación sigue
Los agentes revisaron también el historial de los perros de los que había sido titular el detenido. Comprobaron que otros 15 animales fueron dados de baja el año anterior en un corto periodo de tiempo. La Guardia Civil trata ahora de determinar si esos 15 perros corrieron la misma suerte y si el dueño aplicó con ellos el mismo modus operandi que con los perros muertos hallados en la parcela.
Por el momento no está confirmado que esos 15 animales murieran. El hecho acreditado sigue siendo el hallazgo de los 14 animales sin vida en la rehala.
Castilla-La Mancha Media titula su información señalando que la rehala tenía 29 perros y que han muerto. Esa cifra de 29 resulta de sumar los 14 ejemplares encontrados y los 15 dados de baja, por lo que debe entenderse como una interpretación de ese medio y no como un dato confirmado por la investigación.
Qué significa el delito de abandono continuado
Los cargos que se atribuyen al detenido hacen referencia a conductas prolongadas en el tiempo. Dejar a los animales encerrados, sin alimento ni agua, durante un periodo suficiente para que acaben muriendo es, según la investigación, el punto de partida de la imputación. La aparición de perros muertos en distintos estados de descomposición apunta a que no todos fallecieron al mismo tiempo, aunque será la instrucción judicial la que establezca la cronología exacta.
El caso pone de relieve la importancia de los avisos ciudadanos en la protección de los animales. Fue la llamada de una persona que advirtió algo anómalo la que permitió a la Uprona actuar, y el control de identificación mediante microchip la que vinculó los restos con su titular. Ante cualquier sospecha de maltrato o abandono, las autoridades recomiendan avisar a la Guardia Civil o a los servicios veterinarios oficiales.
Mientras avanzan las diligencias, la Guardia Civil continúa recabando información sobre el paradero de los animales dados de baja, para esclarecer si hubo más perros muertos que los localizados en la rehala de La Jara. Se trata de un episodio que vuelve a situar en el foco la responsabilidad de quienes tienen animales a su cargo, también en el ámbito de la caza y las rehalas.
